Laly Zuñiga: El arte de habitar y contar la Patagonia - Últimas Noticias: El Chubut

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Laly Zuñiga: El arte de habitar y contar la Patagonia

A través de acuarelas, óleos y objetos cotidianos, la artista rescata el patrimonio histórico, la arquitectura y la fauna de Chubut, convirtiendo cada pincelada en un puente cultural y en un refugio terapéutico.

por REDACCIÓN CHUBUT 18/10/2026 - 17.33.hs

Hay historias que no solo se cuentan con palabras, sino con trazos, colores y el pulso paciente del pincel. Laly Zuñiga de Gibbon, artista cordobesa de nacimiento, pero patagónica por elección y convicción, lleva más de 37 años al frente de su taller de pintura. A los 18 años desembarcó en la provincia de Chubut y, desde entonces, convirtió a la región no solo en su hogar, sino en la musa principal de su vasta obra.



Patrimonio en acuarela: las capillas y la memoria edilicia

Uno de sus trabajos más emblemáticos y reconocidos por la comunidad y la Legislatura provincial es la serie de 18 capillas galesas pintadas en acuarela, una colección declarada de Interés Cultural. Su pincel capturó la esencia de cada edificio, desde el mar hasta la cordillera, llevando el legado histórico de los colonos galeses a exposiciones en Puerto Madryn y Trelew.



Pero su mirada no se detuvo allí: los edificios históricos de Trelew, el icónico Teatro Español y la antigua estación de ferrocarril (hoy Museo Regional Pueblo de Luis) forman parte de su inventario pictórico.

«Hay una historia muy rica en esta provincia. Y mi meta es esa: con mi arte, mostrar un poco de esta riqueza visual y cultural que tenemos», reflexiona Laly.

"Patagonia amigable": el arte que viaja en la cotidianeidad

Para Laly, el arte no pertenece únicamente a las paredes de una galería o a grandes lienzos. Con la visión de que el visitante o el vecino se lleve "un pedacito de cultura", sus obras cobran vida en soportes del día a día: almanaques, tazas, repasadores, postales y bolsas bordadas con el concepto de Patagonia Amigable.



El nombre de su línea de productos nació casi de casualidad, tras inspirarse en una fotografía donde una mara y un pingüino compartían el mismo espacio. «¡Amigos! La Patagonia es para todos, es amigable», cuenta con entusiasmo.

Hoy, gracias a las redes sociales e internet, sus tazas con historia, sus calendarios de papel y sus cuadros han cruzado fronteras, llegando a hogares de Buenos Aires, Europa y hasta Panamá.

El taller: pinceles, acuarelas, óleos y un refugio para el alma

Más allá de su producción personal, la docencia es el corazón latente de su día a día. Comenzó hace casi cuatro décadas enseñando pintura a niños y, con el tiempo, abrió su abanico a todas las edades, y hoy en día tiene hasta alumnos en Puerto Madryn.

En su taller no hay secretos guardados ni fórmulas reservadas: «No me guardo nada, enseño todo. El arte es para darlo y compartirlo, no me voy a llevar nada conmigo», afirma.

Con grupos reducidos de tres o cuatro alumnos, el espacio se transforma en una experiencia personalizada que trasciende lo puramente técnico. Para muchas de sus alumnas, el taller es un verdadero refugio terapéutico donde desconectar del estrés, reencontrarse con la creatividad y ganar seguridad personal.

Dejar huella



Entre pinceladas que retratan la riqueza cultural de Chubut y la fauna local —ballenas, guanacos, zorros, pingüinos y los célebres campos de tulipanes—, Laly resume la esencia de su vocación con una calidez transparente:

«Quizás yo no me lleve nada de este mundo, pero sí voy a dejar una huella. Mostrar que nuestra provincia es bendecida y que el arte tiene ese poder de llenar el alma».

Sus productos y obras pueden encontrarse en tiendas de diseño regional como ID Patagonia y en el Almacén Central de Gaiman, así como a través de sus redes sociales.

@zunigadegibbon

Trelew- Chubut

 

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